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jueves, 3 de enero de 2013

nuevo reto

Nuevo reto amistoso del rincon de paqui, nos invita a hacer estas lindas pulseras

EL POLLO VICENTE

Esta historia que os voy a contar,es real, como todo lo que escribo en mi blog.

Tendria yo, unos 10-12 años mas o menos, era verano, toda la familia por parte de mi madre veraneábamos juntos, en una antigua casa  de comienzos del siglo diecinueve. Era enorme, nos juntábamos 14 personas entre tios, primos y la "ama" que era nuestra abuela, en otra ocasion os hablare de ella.

Mi tia Lola le compro en el mercadillo a mi prima  pequeña un pollito, de esos que pintan a colores.
Llego Vicente, que asi le pusimos, a nuestra casa, un viernes del mes de julio; dia a dia, vicente era uno mas de la familia, todos le cogimos mucho cariño, era nuestra mascota. Vicente fue creciendo y ya,¡ poco quedaba de ese pollito color violeta  y ojitos tiernos¡¡¡. Vicente se habia convertido en un buen ejemplar, aunque para nosotros, pequeños y mayores seguia siendo"nuestro vicente".

Vicente campaba a sus anchas en el gran patio de la casa, el cual lo habíamos convertido en un huerto , era la hora de la siesta y nos encontrabamos unos pocos durmiendo y el resto en el gran salon viendo la tele, en ese instante, entro mi tio y dijo ¿no habeis notado a vicente hoy un poco raro? y la verdad ninguno nos inmutamos y seguimos mirando el televisor. Mi tio andaba algo inquieto pues no dejaba de salir al patio y volvia a la casa con la misma cantinela. Viendo que nadie le haciamos caso, comenzo a entrar diciendo ¡no sé, pero yo a vicente, le veo mala cara! tantas veces lo dijo que alerto a mi tia y a mi madre, las cuales salieron a ver que le ocurria a vicente,¡ NO HABIA PALABRAS PARA DESCRIBIR LA ESCENA¡¡¡ ¡EL POBRE VICENTE COLGABA DEL CUELLO POR UNA SOGA ENGANCHADA A LA PARRA¡¡¡,( escena digna de cualquier película de almodobar) de la cual tantas veces había comido de su fruto, de repente la casa se lleno de alaridos ,gemidos y maldiciones hacia el asesino de mascotas, la escena era desoladora, las madres lloraban y los hijos no sabíamos si llorar con ellas o reirnos de la idea macabra de mi tío.


El presunto asesino, hizo una olla de tila, la cual fue repartiendo en vasos y distribuyéndolos entre los dolientes; se oía de todo, ¡estas loco¡ ¡que valor ¡ ¡como has podido hacer una cosa así¡, mientras tanto mi tío seguía en la cocina. En ese momento ,llego uno de mis primos con su novia; una chica alta rubia ¡impresionante¡, la cual no volvimos a ver. A este primo no les duraban mucho las novias, eran  de usar y tirar. Todo aconteció tan rápido que vimos la gran mesa del salón, vestida con un mantel usado, dos velas a los lados unas pocas flores y en medio en una bandeja, a Vicente de cuerpo presente, pero desprendiendo un aroma, a tomillo, ajo etc... mi tío hizo los honores, dijo unas palabras sobre Vicente, mientras mi madre y mis tías, no dejaban de llorar y llamarlo "loco" estas "loco". La flamante novia, junto a su galán y unas cuantas primas nos dejamos llevar por el olor y nos comimos a Vicente; para ser justos he de decir que estaba exquisito, mi tío era algo alocado, pero como cocinero era de primera fila.


Esta es una de las muchas anecdotas que recuerdo de nuestros veranos en Torre-Vieja (Alicante). Un abrazo fraterno.